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Rodrigo Verdugo: “En Chile subsiste una cultura conservadora”

 

 

ENTREVISTA DE JORGE ABASOLO

 

Poeta brillante y de ilustración enciclopédica, este poeta surrealista parece habitar una realidad surrealista: nacer en un país donde el arte se percibe como artículo fácilmente desechable

 

 

 

 

Si hay un término complejo de definir es el arte. A esa complejidad hay que sumarle otra: su propósito, lo que sugiere una catarata de preguntas. ¿Debe ser el arte anticipación o reflejo de la realidad?  Aquí las respuestas son de la más variada índole. Creo que el auténtico artista debe aspirar a cambiar la sociedad en que está inmerso. Dejando de lado su actividad social o política, este hombre (el artista) debe tener también razones “artísticas” que se desprendan de su obra…y que claman por un mundo distinto.

 

El surrealismoes un  movimiento cultural desarrollado en Europa tras la Primera Guerra Mundial, influenciado en gran medida por el dadaísmo. La RAE lo describe como "movimiento artístico y literario que intenta sobrepasar lo real impulsando lo irracional y onírico mediante la expresión automática del pensamiento o del subconsciente".

El movimiento es conocido por sus artes visuales y su escritura mezclado a una imaginación inusual. Los artistas pintaban imágenes desconcertantes e ilógicas, a menudo con una precisión fotográfica, creando extrañas criaturas de objetos cotidianos y desarrollando técnicas pictóricas que permitían desvelar el subconsciente.El objetivo era, según André Breton, "convertir las contradicciones de los sueños y la realidad en una realidad absoluta, una súper realidad".5

 

En Chile pocas personas pueden hablar con tanta propiedad acerca del tema como Rodrigo Verdugo (44 años, una hija) poeta y collagista, miembro del Grupo Surrealista Derrame y ex secretario del Pen Chile. Su obra ha sido publicada en revistas y antologías chilenas y extranjeras siendo traducida parcialmente al inglés, francés, italiano, portugués, polaco, árabe, uzbeko, rumano, búlgaro albanés y holandés. Ha participado en exposiciones internacionales de surrealismo en España, Portugal, República Checa y Costa Rica. Es autor de: “Nudos velados”, Ed Derrame, 2002, “Ventanas Quebradas”, Olga Cartonera, 2014, “Anuncio”, Rumbos Editores, 2017.

 

-Hay muchas definiciones se surrealismo. Me quedo con la siguiente: se trata de un movimiento basado en el automatismo psíquico puro, sin control de la razón. ¿Le satisface esa definición?

 

-Si. En cierto grado sí, pero esta definición tiene su referente en aquella definición ya clásica del surrealismo que ha pasado a ser bastante enciclopédica y se ha fijado culturalmente pero no alcanza a dar cuenta de lo que es el surrealismo posterior a la muerte de André Breton. El hecho  ha sido consignado por historiadores como José Pierre como” el fin del surrealismo”. Se puede decir también que esta definición tal vez comparte involuntariamente el carácter cartesiano de todo el primer manifiesto surrealista.

Sin embargo, hay un fragmento posterior que Bretón precisa: “El surrealismo reposa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación descuidadas hasta ahora en la omnipotencia de la fantasía y en el juego desinteresado del pensamiento”. Este fragmento es el que finalmente resume todo, y el que en cierta manera asegura su permanencia, que es lo mismo que preguntarse la correspondencia etimológica entre las palabras “metafísica” y “surrealista”. Por otra parte, todo esto obedece a que muchos grupos surrealistas posteriores toman distancia respecto de André Bretón, incluso mucho antes ya Rene Magritte formó junto a otros poetas un grupo que constituye la contraparte gnóstica del surrealismo.  

 

Para Rodrigo Verdugo, la idea de revuelta

fue siempre inherente al surrealismo

 

-¿Cree que el arte debe ser un lenguaje transmisor de una realidad social?

-Sí, de hecho ha cumplido ese cometido. Basta citar parte de la novela criollista, realista o naturalista, pero también en un sentido extremo ha sido la literatura un canal difusor de propagandismo político, lo cual en un caso cercano fue por ejemplo la malograda poesía política de Pablo Neruda. Sin embargo, también la literatura puede crear o al menos elaborar como en el caso del cubismo, no solo la elaboración de una realidad fijada, sino una elaboración simbólica de una realidad alternativa, que tiene por cierto una referencia en la primera. 

 

 

 

 

 

-Todos los ismos artísticos estuvieron adheridos a procesos políticos decisivos. También el surrealismo. ¿Comparte la idea?

-La idea de la revuelta fue siempre inherente al surrealismo, la rebelión también del espíritu. La rebelión como potencia transformadora de la existencia, fueron preponderantes en el ideario surrealista. Desgraciadamente las ideas políticas del surrealismo, por su agresividad militante, podríamos decir no tuvieron lugar entre las doctrinas políticas de la época. (Véase como Breton adhirió después a una izquierda más independiente y de ahí data su simpatía por Trotsky), como tampoco las ideas políticas del Marqués de Sade no fueron tomadas en cuenta por la revolución francesa. Sin embargo, este ímpetu revolucionario que proclamó en todos los planos  el surrealismo generó un acontecimiento libertario y revolucionario como lo fue el mayo del 68 francés, que es sin duda deudor del surrealismo.  

 

-El surrealismo (preconizado por Breton) ¿cree que estuvo de alguna manera inspirado por Freud?

 

-Antes que Freud, existe para Breton y para los demás surrealistas la figura de Charcot en cuyo consultorio toma conocimiento de su tratamiento de la histeria femenina. Sin embargo, lo que llama más la atención de Bretón no es el método, (a pesar de que ven este trabajo científico una similitud con la actitud poética de ellos mismos), sino las fotografías de las histéricas cuyos gestos remitían paradigmáticamente a las posesas de la edad media, de hecho en 1928 los surrealistas celebran el “Cincuentenario de la histeria”, y comparten la idea de que la histeria no es un fenómeno patológico sino un medio de expresión. Charcot entonces es el precedente en cuanto al nexo entre arte y medicina. Posteriormente y a pesar de no haber una recepción favorable del surrealismo por parte del propio Freud, Breton se interesa por aquella topología estructural del aparato psíquico propuesta por Freud, donde se descubre que sobre el aparato lógico del pensamiento se imponen los datos inmediatos del subconsciente. De ahí en adelante es una relación dialéctica la que el surrealismo mantiene con el psicoanálisis.

Posteriormente hay que recordar el acercamiento que el surrealismo tuvo con el arte de los locos mediante Hans Prinzhorn.  

 

EL CASO CHILENO

El término surrealismo fue acuñado por primera vez por Guillaume Apollinaire en 1917.No obstante, el movimiento surrealista no se estableció hasta el 15 de octubre de 1924, cuando el poeta y crítico francés André Breton publicó el Manifiesto del surrealismo en París. Esta ciudad sería la sede central del movimiento. Desde la década de 1920 en adelante, el movimiento se expandió por el mundo, influyendo las artes visuales, la literatura, el cine y la música de múltiples países e idiomas, así como pensamiento y práctica política, filosofía y teoría social.

 

-¿Por qué no prendió el surrealismo en Chile? ¿Hubo algunos balbuceos?

 

-Chile está inscrito en los moldes de una cultura conservadora. Hay que recordar que Vicente Huidobro tuvo que exponer las bases del creacionismo fuera de Chile. Sin embargo, su intento de instalar un discurso rupturista como el de él en Chile, tuvo una recepción reducida. Sumemos a este hecho la irrupción del grupo surrealista “Mandrágora” formado por Braulio Arenas, Enrique Gómez Correa, Jorge Cáceres y Teófilo Cid…más un amplio núcleo de colaboradores donde se contaban poetas como Fernando Onfray, Gonzalo Rojas,y  Gustavo Ossorio entre otros. Esta agrupación fue econocida, por ejemplo, por Octavio Paz como uno de los grupos surrealistas más sólidos en esta gran tradición de la ruptura. Sin embargo, ni la razón ni la cultura dominante de la época admitió estos discursos, por el conservadurismo cultural ya mencionado.

 

Sin embargo, en Chile se desarrolló a juicio del poeta y crítico literario Nain Nomez una primera y segunda vanguardia, donde hay una gran cantidad de poetas que se adscribieron a los ismos vanguardistas…y dentro de este mismo aspecto otro hecho muy interesante es la relación que hubo entre el dadaísmo y la literatura chilena, ejemplificado esto en Joaquín Edwards Bello, luego el Manifiesto Agu de Alberto Rojas Jiménez, El movimiento runrunista animado por Benjamín Morgado, posteriormente el “Quebrantahuesos” con Nicanor Parra, Enrique Linh y Alejandro Jodorowsky, la neovanguardia chilena de los 80 etcétera, y las figuras como Jean Emar, Roberto Matta, Ludwig Zeller, Susana Wald, Jorge Leal Labrin, quienes continúan con la herencia vanguardista posibilitando la aparición ya en décadas posteriores del Grupo surrealista “Derrame”. Este grupo estuvo formado en su momento por Aldo Alcota, Rodrigo Hernández Piceros, Roberto Yáñez, Carlos Sedille, Miguel Ángel Huerta, Magdalena Benavente y Braulio Leiva, quienes forman una cadena que activa la propagación del ideal surrealista en décadas posteriores a “Mandrágora”, ya con un gesto netamente contracultural.   

 

-¿Es el surrealismo un movimiento más literario que pictórico?

-Yo creo que sí, partiendo del hecho de que el automatismo (que se origina con los dadaístas) es, uno de los principales métodos del surrealismo, (la analogía, el onirismo, la libre asociación son los demás) se ve más automatismo en la literatura que en la plástica. Agregaría que es en la poesía más que en la pintura donde alcanza un nivel mayor el surrealismo como tal y donde se revela su especificidad. 

 

-¿Cómo se oponen cubismo y surrealismo?

-Se oponen en cuanto el cubismo altera las relaciones en que se encuentran las partes de un objeto. En cambio, el surrealismo altera los objetos, rehúye la expresión abstracta, busca una configuración de lo imaginario. En segundo término, se oponen en cuanto el cubismo resuelve la doble imagen, el surrealismo, no. En cierta medida están unidos en términos de una para representación, y tal vez también se unen en cuanto a la idea de un modelo puramente interior y por qué en ambos se desarrolla la imposibilidad mimética.  

-Se puede considerar a Paul Klee como un sintetizador de ambas corrientes?

 

-Yo creo que sí. Produce esa síntesis a partir de su idea de que lo invisible es apenas un ejemplo de lo real. Sin embargo, Klee transita también en el abstraccionismo, y en el expresionismo. Su particular interés por la arquitectura y la confrontación de su propia obra con los puntos de vista del naturalismo en cuanto al alejamiento progresivo de la naturaleza concreta van a producir aquellos efectos cromáticos móviles que buscan lograr una simbiosis entre el pintor y el color, tal como el mismo Klee deseaba.   

 

-¿De qué manera el dadaísmo enlaza el simbolismo con el surrealismo?

 

-El simbolismo llego a transformarse en una clasificación arbitraria. No estoy seguro si realmente el dada enlaza al surrealismo con el simbolismo, por cuanto los surrealistas buscaban en los poetas simbolistas algo que estuviera más allá del simbolismo, así como Max Ernst pretendía algo más allá de la pintura…creo más bien que Rimbaud y Lautreamont pueden ser los poetas simbolistas que generan un interés real en los surrealistas, porque justamente están más allá del simbolismo. No es el caso de -por ejemplo- Baudelaire, cuyas derivaciones tautológicas Bretón rechazaba.

Sin embargo, podemos ver en algunas obras de André Masson un enlace entre el cubismo y el simbolismo, siendo un gran exponente del manejo de la analogía dentro de la pintura surrealista propiamente tal. Por otra parte, el surrealismo retoma sin mediación del dadaísmo la valorización de los mitos que ya había hecho el romanticismo. El surrealismo también sin mediación del dadaísmo se distancia del racionalismo francés y busca en el idealismo alemán -sobre todo en Hegel- de quien toma la idea de la identidad de los contrarios.