Información:
Cuatro empresas angolinas apoyaron al cl Regresaron de Paraguay Instructores d Forestal Angol , presente en el lanzamie Reconocimiento Profesor Cabrera Club de Vóleibol Llufken de Angol Alcalde de Saavedra valoró cuarentena to Senadora Aravena pide a los Municipios m Mesa público-privada encabezada por Canc Chile, ¿país honesto? Por Jorge Abasolo Bienes Nacionales de La Araucanía hace l

LA MAQUINA DEL MAL. (cuento , por el Profesor Miguel Gutiérrez)

 


Con cariño para mi amigo Sergio.
Una tablet es un objeto tecnológico que puede tener diferentes valorizaciones, según sea la historia que tenga cada persona con respecto a ella, para algunos puede ser una joya, una caja de conocimiento, un significado religioso, un mundo de entretención , erotismo o quizá …el Diablo.
La señora María subió con rapidez la pequeña pendiente antes de llegar a las puertas de la Escuela, miró a través de los cristales y tocó el timbre. Una Inspectora bajita y de voz de soprano le franqueó la puerta de entrada:
−Buenos días, ¿Qué desea, mamita? Inquirió la funcionaria.−Vengo a buscar una …una… ta..ta… Una tablet, le ayudó a terminar la portera.
−Si, una Tablet repitió aliviada la señora.
− Pase, tómese la temperatura y se echa alcohol Gel. Terminado el ritual de sanitizacion. La invitó a subir al segundo piso: − El profesor está en la sala de Computación y con la mano le indicó el camino.
La apoderada, tímidamente se acercó a la sala, la música de una guitarra eléctrica distorsionada de mil maneras, le hicieron dudar. Respiró profundo y tocó. El Joven profesor bajó el volumen del altavoz y a modo de disculpa murmuró:−Me gusta la música, ese tema se llama “Creeping Death” lo dijo en un correcto inglés. El maestro llevaba un gracioso y delicado moñito sobre la cabeza que contrastaba con unos poderosos músculos esternocleidomastoideos del cuello, era fornido, sus trabajados brazos eran el resultado de horas de levantar pesas, con falda podría pasar por un guerrero Irlandés a pesar de su rostro de niño.
− A mi me gusta la música también…Yo escucho los Charros de Lumaco… dijo la apoderada para fraternizar con el gusto musical del pedagogo.
− Bueno… este grupo es… igual que los Charros de Lumaco, pero en ingles…Usted viene por el Tablet . Cambió bruscamente…veamos. De una gaveta extrajo una cajita, con mano segura separó el plástico y apareció una máquina perfecta, su superficie lisa y brillante, devolvía la luz que chocaba contra su pantalla. − Acá esta el cargador, audífonos y el modem. Dijo el maestro. Lo encendió−Le pondremos un protector de pantalla…ese esta bien…por lo menos me gusta a mí…Sonrió. Devolvió todo a la caja de cartón. Luego le extendió el paquete a la señora y agregó.−El alumno en la casa sabrá como hacerlo funcionar. Los chicos se manejan. Acotó
− Muchas Gracias, Profesor. dijo agradecida. ¿Eso es todo?
− No…solamente falta firmar esta hojita.
¡¡Pero como se te ocurre firmar esa hoja!! …Si le pasa algo a esa w..., hay que pagarlo…¿con que plata? Protestaba el esposo mientras se tomaba el rostro con la mano. Un gato blanco dormitando cerca del fuego, movía las orejas cada vez que el dueño de casa alzaba la voz..
–Es la única forma que el chiquillo estudie, pues viejo. Hablaba conciliadora la mamá…
El abuelo sentado en una vieja silla, con el bastón afirmado en sus piernas y una desteñida biblia en la mano, agregaba con aspecto de profeta:−El Señor lo dice “ Tus ojos verán cosas extrañas y tu corazón preferirá perversidades” Proverbios 23:33…
− Pero papá, la Biblia no tiene nada que ver acá, respondía cansado el dueño de casa.
−Esa cosa es del Diablo para meterse en la casa…”Pónganse todos la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del Diablo” Efesios 6:11, lo dijo con vehemencia y con el bastón golpeó fuertemente el piso. El gato corrió asustado y saltó por la ventana.
− Es solo un computador, abuelito. Expreso el niño, que se habían mantenido en silencio durante la discusión de sus padres. Luego agregó: No se preocupen, yo lo cuidaré. Acto seguido tomó la cajita y sacó el Tablet, lo encendió frente a los padres que poco a poco se fueron acercando a la pequeña pantalla del computador. El gato, entró por la puerta y tomó su lugar junto al fuego. El octogenario abuelo guardó silencio, luego se dedicó a hojear la Biblia ayudado por una gruesa lupa, de vez en cuando apartaba la vista del libro sagrado y miraba con un sesgo de resentimiento al grupo familiar que rodeaba la pantalla luminosa.
El resto de la tarde, el niño navegó por las paginas de internet, los padres le siguieron, viendo imágenes del mundo, videos de animales, el cuerpo humano y por supuesto, Los Charros de Lumaco. Ya muy tarde. El jovencito dejó cargando el Tablet sobre la mesa y se fueron todos a dormir. La luna cruzaba lentamente el azul marino del cielo, el silencio cayó sobre el pequeño poblado. En el hogar, Don Emeterio, que así se llamaba el abuelo, se levantó lentamente con su pijama de franela y su gorro de lana, apoyado en su bastón, se acercó sigilosamente a la mesa, observó la pantalla de la Tablet que permanecía oscura, una pequeña luz roja del costado la vio cambiar a verde y la pantalla de pronto se iluminó . Una calavera horripilante, ojos sanguinolentos, dientes monstruosos y sobre ella dos palabras “ IRON MAIDEN”
El pomo metálico del bastón cayó seco sobre la pantalla, el gato saltó asustado buscando la ventana. Sobre la mesa un chisporroteo de pequeñas lucecitas se escapaban de la pantalla despanzurrada de la máquina del mal…